Posts Tagged ‘Felicidad’

22
may

¿Miedo a envecejer?

Posted by Pilar

La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y dejas de escuchar las tonterías que se dicen a tu alrededor

Dijo el escritor Bernand Shaw. Sin embargo, y a pesar de estas “convincentes” ventajas, nos resistimos a envejecer. Buscamos la eterna juventud comprando cremas que nos prometen resultados inalcanzables, llenamos nuestros carritos del hiper con productos light y bio-saludables, y cuando nada de lo anterior se nos antoja suficiente recurrimos a la cirugía plástica. En España se realizan 800 intervenciones al día de este tipo de cirugía que mueve 900 millones de euros al año, lo que nos posiciona en el primer lugar en la Unión Europea y en el tercero a nivel mundial, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Estética. Y los motivos por los que deseamos la eterna juventud hemos de buscarlos en nuestros miedos.
Todos tenemos miedos: A fracasar, a no llegar a fin de mes, a la muerte… pero quizás, uno de los que más nos condiciona sea el miedo a no ser aceptados, a no ser queridos. Como resumió el filósofo Arthur Schopenhauer:

El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.

La necesidad de ser aceptados se ve dificultada en el mundo que nos ha tocado vivir, donde los valores mas encumbrados son la belleza y la juventud. La edad madura parece estar de capa caída, en especial en las mujeres. Un hombre con canas resulta interesante; una mujer intenta disimularlas. La búsqueda de la juventud es una forma de buscar el amor y el reconocimiento de los demás, pero a un precio demasiado alto para nuestra felicidad, además de ser poco práctico: Buscar la satisfacción personal en algo con fecha de caducidad es apostar por un caballo perdedor, aunque los anuncios se empeñen en vendernos otra cosa.
En una encuesta realizada hace años en Francia, el 89 por ciento de los participantes reconocieron que el hombre necesitaba encontrar un sentido a su vida. El psiquiatra Viktor Frankl afirma que la neurosis de nuestra sociedad es el vacío existencial. Y para evitarlo, lo rellenamos con aquello que después tememos perder, ya sea juventud, belleza, una casa envidiable o un puesto de prestigio en una empresa. En definitiva, creemos que nuestra identidad y nuestra valía personal dependen del tener, que no del ser. Y ese es el origen de nuestros miedos. Difícilmente podremos perder lo que somos, pero sí lo que poseemos; y, sin lugar a dudas, perder la juventud es ley de vida. Quizá nos hemos empeñado en buscar la felicidad donde no se encuentra. Como recoge Daniel Gilbert, profesor de psicología de la Universidad de Harvard:

La sociedad quiere que consumamos, no que seamos felices.

Si pensamos en quiénes han sido relevantes en nuestras vidas, difícilmente destacaremos a los más atractivos, sino a los que nos han querido tal y como somos, con nuestros defectos y nuestras arrugas. Aquellos que nos han hecho sentirnos importantes y únicos. Antoine de Saint-Exupèry, autor de El Principito, lo resumía del siguiente modo:

Lo esencial es invisible a los ojos.

Y qué razón tenía. La auténtica belleza no puede verse y todos podemos aspirar a ella, independientemente del cuerpo que tengamos. En la medida en que sepamos aceptarnos y querernos como somos, podremos ser más felices. ¿Y acaso no es la felicidad lo que todos buscamos?

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08
ene

¿Dinero + sexo = felicidad?

Posted by Pilar

Sabemos que el amor y el sexo venden. Sólo hace falta echar un vistazo a los ranking de las web más visitadas del mundo: contactos sexuales, productos prometedores o fotografías que a más de uno podrían escandalizar. En España se calcula que un millón de personas compran sexo diariamente. Si uno de los negocios más antiguos ha sido el sexo, probablemente sea porque lo llevamos codificado en algún rincón de nuestros genes. Según los biólogos, hasta la ameba más pequeña del universo tiene dos necesidades básicas: Supervivencia y reproducción. No es de extrañar que nosotros, como seres mucho más complejos, busquemos de manera más sofisticada una necesidad tan primaria. Y una de las técnicas, qué duda cabe, es el dinero. Parece que quien tiene más recursos económicos, tiene más éxito con el otro género. Pero los investigadores han echado por tierra tal teoría. Según el economista británico Andrew Oswald y su colega David Blanchflower, después de analizar más de 16.000 personas, llegaron a la conclusión de que el dinero no correlaciona con la frecuencia de encuentros sexuales, resultado válido tanto para hombres como para mujeres, como recoge Albert Figueras en su libro Optimizar la Vida. Es más, parece que las principales variables que correlacionan positivamente con el éxito es una separación matrimonial para los hombres, con motivos obvios, y estar en paro, por disponibilidad de recursos, en este caso de tiempo. Así pues, el dinero no parece que garantice el éxito en la frecuencia de encuentros sexuales, conclusión que, por supuesto, la publicidad de coches y joyas parece no tener en cuenta.
¿Y de qué depende la felicidad? La Universidad Erasmus de Rótterdam de Holanda ha elaborado una base de datos internacional sobre la felicidad, la llamada “World Database of Happiness”, en donde analiza a 112 países. Curiosamente, los ciudadanos más felices son los suizos y los colombianos, mientras que los españoles nos posicionamos en puestos intermedios. En otro ranking, esta vez desarrollado por la London School of Economics, el país a la cabeza de felicidad según sus ciudadanos es Bangladesh, a pesar de que casi la mitad de sus habitantes vive por debajo del límite de pobreza. La percepción de felicidad no parece correlacionar con el dinero del que dispongamos, a pesar de que la publicidad, una vez más, nos invite a pensar otra cosa.
En el fondo, la felicidad se enfrenta al dilema que planteó hace años el filósofo Erich Fromm: ¿Tener o ser? Si cada uno de nosotros echamos una mirada hacia atrás pensando en qué momento de nuestras vidas hemos sido felices, seguramente recordaremos encuentros con amigos, paseos, contemplación de un paisaje, de una obra de arte… En definitiva, cuando somos que no cuando tenemos. El problema de querer obtener más y más cosas, sean éxitos sexuales, profesionales, mejores coches… suelen encerrar una terrible trampa: Cuanto más tenemos, más miedos nos surgen a perder nuestras posesiones.

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21
dic

La adicción al trabajo y la agencia matrimonial

Posted by Pilar

Este verano he tenido la oportunidad de leer el libro de “Vencer las adicciones” y me ha resultado interesante el análisis que realiza Deepak Chopra sobre el adicto. Según Chopra el adicto es quien busca salir de su vacío existencial pero en el lugar incorrecto, que puede ser el alcohol, las drogas, el sexo… en fin, todas las adicciones que se nos puedan ocurrir.

Me ha gustado porque no presenta al adicto como un ser débil, sino como una persona que tiene de positivo el espíritu de la búsqueda. Dice el maestro hindú que eso le da una gran fuerza para, una vez canalizada su energía, poder encontrar una mayor realización. El punto de partida es el famoso vacío existencial en un mundo lleno de cosas, que nos hace buscar placer o nos anestesia (que también está esa variante) para olvidarnos de la infelicidad.

El libro me ha hecho reflexionar sobre la adicción al trabajo, a la cual por cierto no dedica demasiadas páginas. Mientras que unos beben para olvidar, otros pasan mil horas en la oficina olvidando también a la familia, amigos… y a sí mismos. Sin embargo, la adicción al trabajo no está mal vista en nuestra sociedad. Ese es el problema. Culpamos a las empresas y a las obligaciones en las que nos vemos inmersos (muy ciertas en nuestra sociedad latina), sin embargo no revisamos nuestros propios planteamientos. Conozco muchas personas a las que les fascina su trabajo porque es creativo y porque se sienten muy realizadas, de ellas no hablo; me refiero a aquellos que no quieren volver al silencio o soledad de su casa y se inventan mil excusas para continuar ahí. El problema se agrava cuando dichas personas adquieren la posición de jefes y obligan al resto a continuar en el trabajo hasta horas intempestivas. Son también adictos y quizá debería haber clínicas de desintoxicación para este problema. Como dice Chopra, el trabajo se ha considerado como algo muy serio y “la seriedad es una condición tóxica de la mente”. Cuando se trabaja tantas y tantas horas, ¿es necesario o es una elección? Cuando algunos de estos adictos comienza a disfrutar con otro tipo de placeres, como estar con los amigos o tener alguna afición, el trabajo pasa a ser algo menos serio… Y esto me recuerda a un directivo de una empresa pública que me contó que sus colaboradores, con quienes tenía mucha confianza, un día le dejaron en la mesa una tarjeta de una agencia matrimonial con el siguiente mensaje: “¿Por qué no pruebas a llamar y así trabajas menos?” ¿Su trabajo era necesidad o elección? En cuanto encontró un equilibrio en su vida personal se comprobó que era más una necesidad de olvido de sí mismo…

¡Cuántas agencias matrimoniales harían falta en nuestras empresas!

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28
may

Personalidad madura

Posted by Pilar

La personalidad es el sello particular de cada persona como resultado de su herencia, el carácter o ambiente y su biografía, según Enrique Rojas. Hoy he asistido a una de sus conferencias en el Club Siglo XXI en la que ha abordado el decálogo para desarrollar una personalidad madura, el cual recojo a continuación:

  1. Se conoce a sí mismo tanto en aptitudes como en limitaciones.
  2. Tiene claro un proyecto vital en tres grandes ámbitos: el amor, el trabajo y la cultura o inteligencia.
  3. Tiene un buen equilibrio psicológico entre la razón y la emoción.
  4. Cuenta con una temporalidad sana, es decir, vive el presente, asume el pasado y sueña con el futuro.
  5. Capacidad para aprender de la experiencia.
  6. Capacidad para encontrar el sentido de la vida. La filosofía es, según Rojas, la meditación de la vida.
  7. Tener una actitud férrea y consistente. Es decir, una inteligencia emocional que se traduce en cuatro apartados: orden, consistencia, voluntad y moderación.
  8. Buena capacidad para la convivencia con otros.
  9. Tener sentido del humor y, sobre todo, saber reírse de uno mismo.
  10. Buena salud física y psíquica.

Una personalidad madura no es perfecta, sino que aquella que nos permite ser felices. Me ha gustado esa idea.

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18
may

Mi nuevo libro: La nueva gestión del talento, construyendo compromiso

Posted by Pilar

“No hay mejor idea que aquella a la que le ha llegado su momento”

dijo Victor Hugo. Y creo que ha llegado el momento del talento. Un tiempo en el que la verdadera ventaja competitiva proviene de la capacidad de las empresas para atraer y generar compromiso en sus profesionales. El compromiso es posiblemente uno de los aspectos más difíciles de gestionar en las organizaciones, de hecho, no es flor de un día sino que ha de construirse con hechos y generando un entorno adecuado.

Este libro es la revisión y actualización del que publiqué en 2001 sobre la gestión del talento. Siempre es un reto abrir un libro escrito hace un tiempo y máxime cuando han sucedido tantas cosas en apenas siete años. Entregué el manuscrito de Gestión del Talento a finales de 2000, en plena burbuja de las puntocom y cuando los recién licenciados de Harvard preferían irse a pequeñas empresas del mundo de Internet. Enron era una de las modelos más importantes en las pasarelas de moda de los estudiosos y de los que invertían en Bolsa. Todavía no se habían estrellado los aviones contra las Torres Gemelas y se vivía una contagiosa euforia en los mercados, a pesar que el día de San Valentín de aquel año comenzó la leve caída del Nasdac, la bolsa de las tecnológicas, que meses después terminó tocando suelo.

A finales del 2001 comenzó la crisis económica y pareció que todo cuanto se había dicho del talento quedaba relegado a un segundo plano. Comenzaron los procesos de despidos y los titulares alarmistas en los periódicos. Y es curioso, porque durante todo aquel tiempo siempre pensé que era entonces cuando más importante resultaba que los profesionales dieran lo mejor de sí mismos.

Aunque la economía sea cíclica, como dijo Schumpeter en 1911 (y ahora estamos en un momento bajista), lo que no cambia es la presión competitiva, ni el impacto de la tecnología ni los cambios sociales en los que estamos inmersos. Y son precisamente todas las transformaciones anteriores las que convierten al talento es un activo estratégico de las empresas. Volvemos a vivir crisis económicas y regresarán los despidos, pero todas aquellas compañías que hayan interiorizado la importancia de contar con los mejores equipos y de construir el compromiso con sus profesionales estarán en posiciones mucho más privilegiadas.

Se han cambiado muchas cosas en este libro. Podríamos decir que es casi un libro nuevo, más que una edición revisada, con análisis que se mantienen con el paso de los años. He incluido, además, dos conceptos muy novedosos: La relación con el miedo y la construcción del compromiso.
Después de trabajar en diversas organizaciones y profesionales ayudándoles a gestionar el talento, descubrí que antes de adentrarnos en este tipo de políticas, debemos aislar los efectos devastadores del miedo. Todo ello lo escribí en el libro NoMiedo publicado en 2005 y algunas de esas ideas las he adaptado para el que tiene en sus manos. Por otro lado y debido a los cambios sociales que estamos viviendo, el compromiso se ha convertido en lo más preciado y delicado del talento. Lo analicé en la anterior edición, pero en ésta se ha convertido en el hilo argumental de los últimos capítulos debido a la importancia que ha ganado.

En el fondo, todo cuanto aquí recojo intenta plantear un nuevo paradigma empresarial, el centrado en las personas y en los resultados. En la medida en la que se crea en él y se actúe en consecuencia -no sólo de palabra-, se podrán aumentar los beneficios e incrementar la satisfacción personal. La felicidad parece que está muy cerca del desarrollo de nuestras potencialidades y si una organización nos ofrece la oportunidad para conseguirlo, nuestra autorrealización será aún mayor. Así pues, podemos decir que la gestión del talento ayuda a alcanzar resultados y, de paso, felicidad personal.

Por último ha sido una suerte contar con dos prologuistas excepcionales: Ana Patricia Botín, Presidente de Banesto y José Medina, Presidente de Ray & Berndtson Iberia. Desde aquí, les doy las gracias.

Espero que disfrutes de este libro.

índice del libro.

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14
abr

El cerebro humano no está diseñado para alcanzar la felicidad

Posted by Pilar

Nuestro cerebro está preparado para la supervivencia y no para la felicidad, según el profesor Francisco Mora, director del Departamento de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Los 700 millones de años de evolución nos han permitido tener un sistema perfectamente preparado para salir de peligros sin necesidad de pensar. No hace falta más que recordar qué nos ocurre en nuestro cuerpo cuando estamos conduciendo y se avalanza un coche frente a nosotros. Sencillamente, el cuerpo actúa y no piensa. Se activa en el cerebro un conjunto de respuestas para que nuestro corazón palpite más deprisa y transporte oxígeno en sangre para salir corriendo, pegar o pensar más deprisa. Somos un baile hormonal y todo ello “viene de serie”, como los ordenadores. Es el resultado de los millones de años de evolución y de tener dos cerebros: El racional y el emocional o límbico. Precisamente este último es el causante de que lo tengamos tan difícil para ser felices, según Francisco Mora. Todo cuanto vivimos lo teñimos de emociones. Por eso, en opinión del profesor, la mejor manera de alcanzar la fecilidad es evitando los extremos del dolor o del placer o aislándonos del mundo, a través de practicar la meditación, cosa que no siempre está al alcance de todos. Esas son respuestas de la ciencia, sin embargo, existen otras alternativas.
La felicidad es algo que nos preocupa y no es de extrañar que haya muchos autores que nos ayuden a reflexionar sobre ella, a parte de las dificultades neuronales que parece que tenemos. Hace veinte siglos,  Seneca escribió un libro sobre la felicidad en el que nos invita a ser nosotros mismos y a buscar objetivos duraderos. Un libro reciente y actual es el que acaba de publicar Javier Fernández Aguado “La felicidad posible: 1000 consejos”. Javier, amigo, pensador y profundo conocedor de la filosofía (es siempre una maravilla escucharle), proporciona pequeñas reflexiones muy prácticas para encontrar la felicidad en uno mismo y no buscarla en otros. Para ello, recoge ideas de los clásicos y de empresas actuales. Me gusta los versos que recoge de Pedro Salinas, mi poeta preferido, quien dice “Quisiera ser lo que te doy y no quien te lo da”. Y me gusta esta idea porque posiblemente el ego sea uno de los aspectos que más nos aleja de la búsqueda de ser felices. También me han gustado las reflexiones sobre la amistad o los detalles sobre la semana. Por ejemplo, “enamorarse de las jornadas grises”, un buen antídoto para no vivir amargados. En definitiva, un libro muy recomendable para encontrar otras alternativas a la ciencia.
Creo que la vida es un conjunto de momentos. Parece que nuestro cerebro no está preparado para vivir una felicidad eterna, pero seguro que todos hemos experimentado esos pequeños y grandes momentos de felicidad. Eso es posible y los libros que nos ayuden a reflexionar sobre ello son de agradecer.

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07
ene

Oxitocina y Albert Figueras

Posted by Pilar

Pequeñas grandes cosas es el último libro de Albert Figueras, publicado en editorial Plataforma. Me ha encantado, como dije en otro post. Albert analiza los pequeños placebos personales, como tocarnos, reír, estar con los amigos, hacer el amor… aunque, como menciona en La Contra de la Vanguardia, no valen las listas ajenas. La clave está en una hormona: La Oxitocina. Es la hormona de los lazos sociales, ayuda a reducir el miedo, refuerza el apego; en otras palabras, crea una especie de adicción propia del enamoramiento o de las relaciones sociales altamente satisfactorias. Esta hormona es la que explica por qué cuidarnos, cierta música, el contacto físico (los masajes, las caricias) o las conversaciones interesantes nos reducen los niveles de ansiedad y de percepción del miedo. Y hay otra idea muy interesante. Desde el punto de vista químico, la sensación de bienestar o felicidad permanente no es algo constante, ya que dejaríamos de percibirla por agotamiento neuronal. Así pues, según se desprende de los estudios que menciona Albert, lo ideal es cultivar esas pequeñas grandes cosas que nos hacen sentirnos vivos y realizados. Me gustan especialmente las últimas palabras del libro:

La esencia de la felicidad no está en buscarla desesperadamente ni en lamentarse por no encontrarla; sino en vivir intensamente el presente procurando no caer, cuando lo es, en la telaraña pegajosa del pasado ni en los brazos del humo del futuro.
Y el presente tiene olores, sabores, risas, lágrimas, caricias, golpes pero, sobretodo, palabras y personas.
El presente tiene Vida; ¡no se olvide de vivirla!

Una maravilla de libro, de fácil lectura, muy interesante en ejemplos científicos y escrito con mucha sensibilidad.

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26
nov

Humberto Maturana

Posted by Pilar

La semana pasada tuve el placer de asistir a un seminario impartido por Humberto Maturana y Ximena Dávila del Instituto Matriztica de Chile. Fue una auténtica maravilla escucharles y aprender de ellos y del resto de compañeros. En especial, me encantó conocer a Maturana a quien había leído a finales de los 90. Por aquel entonces, estaba de moda la gestión del conocimiento, cuyo objetivo era identificar y compartir el conocimiento de los miembros de una organización. Ikujiro Nonaka e Hirotaka Takeuchi propusieron el modelo que se hizo famoso, el cual separaba al conocimiento tácito (el que reside en una persona) del explícito (que es la información). Maturana, sin embargo, defendía el proceso de conocer. Y estos días lo ha explicado con detalles desde el enfoque biológico. Lo importante no es el conocimiento sino el proceso que nos lleva a dicho conocimiento y al que tanto en las escuelas como en las universidades no se le presta la debida atención. Se valora más lo que se sabe que no el proceso de aprendizaje.
Son muchas las ideas que he extraído de su seminario y, por lo tanto, difíciles de condensar. Una de ellas es su concepto del cambio. Para Maturana, lo importante no es lo que se quiere cambiar sino lo que se quiere mantener. De esta forma, las organizaciones se explican mejor en base a las relaciones que desean perdurar (y ello podría ampliarse tanto a las parejas como a los amigos). Ximena Dávila habló por su parte del supuesto de que el dolor siempre tiene una base cultural, es decir, la del lenguaje interior que cada uno tenemos. Otro concepto interesante es el de la felicidad. Según Maturana, cada persona tiene un concepto de felicidad distinto. Lo adecuado no es hablar, por tanto de la felicidad, sino de la infelicidad que según él se produce por dos motivos: El apego y las expectativas sobre uno mismo. Cuantas más altas sean, más infelices seremos.

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20
nov

Laberinto de la felicidad

Posted by Pilar

alex_francesc_laberinto_de_felicidad_01

“La felicidad no es una meta, sino un perfume” dicen Alex Rovira y Francesc Miralles en su nuevo libro: El Laberinto de la Felicidad. Es un relato de una joven que ha perdido todo y vive distintas aventuras y encuentros sobre las cosas realmente importantes en la vida. Hay conceptos muy bonitos, como que cada persona es un Banco de Amor que da ternura o que la risa es el disolvente universal de las preocupaciones. Pero posiblemente la idea que más destacaría es su manera de explicar el concepto de la vida y que ponen en boca de un camarero. Según éste, hay tres opciones cuando se encuentra con un cliente: Que el cliente después de interaccionar con él salga de la cafetería peor de cómo ha entrado, que salga indiferente o que se encuentre mejor. Y para los autores, la tercera opción es el camino:

“Todos tenemos cada día decenas de pequeños y grandes contactos con los demás. Nuestro reto es conseguir que su vida sea un poco mejor después de estar con nosotros. ¡Ese es el desafío y el premio gordo de cada encuentro!”

Una forma muy cercana de verlo. Pero para ello haría falta desarrollar la empatía y ser consciente del impacto que creamos en la vida de otros. Creo que nos pasamos mucho tiempo quejándonos de lo que nos hacen y muy poco de lo que hacemos a otros, tanto en la empresa como en nuestro entorno privado. No estaría mal plantearse el reto de gestionar las emociones para no dañar o para ser recordados de una manera agradable. De todo ello y en formato de relato, es sobre lo que se centra el libro; el cual, por cierto, está delicisiosamente escrito.

Libro recomendado: Alex Rovira y Francesc Miralles (2007): El laberinto de la felicidad, Aguilar.

Foto tomada de: http://pabloodell.com/

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13
nov

Sonría, por favor

Posted by Pilar

¿Qué tienen en común un policía que le para por exceso de velocidad, un guardia de seguridad de un campo de fútbol o un portero de discoteca al que no le gusta la ropa que Ud. lleva? Seguro que se le ocurren varias, pero una de las mas probables es la de que ninguno sonríe. Es un proceso inconsciente pero efectivo. La ausencia de sonrisa es una de las mejores maneras para distanciarse emocionalmente y ejercer la autoridad, tantas veces anhelada por los cuerpos de seguridad o por los gorilas de discoteca de cualquier parte del mundo (puede que en los procesos de selección de estos últimos se solicite además de tener músculos de gimnasio la capacidad de no sonreír durante horas).
Sonreímos para agradar más que para exteriorizar nuestra felicidad. Esa fue la conclusión del estudio realizado por Robert Kraut y Robert Johnston, observando a personas que sonreían mientras jugaba al boliche, veían un partido de hockey o caminaban por el centro de la ciudad. Curiosamente y en términos generales, las personas sonrieron más cuando se involucraban en interacciones sociales que cuando experimentaban alegría. Los etólogos habían llegado a la misma conclusión. Los chimpancés usan la sonrisa voluntaria para desviar el comportamiento hostil del jefe dominante y para hacerse amigos de otros monos o humanos. Los psicólogos lo confirmaron además observando a los niños: Éstos prefieren acercarse a los extraños que les sonríen. Y los directores de cine también lo tienen claro. Los malos de las películas no sonríen y si lo hacen, es con un toque intencionadamente hipócrita (como el agente Smith de la película Matrix) o con la finalidad de confundir al espectador (como los de las películas con guión de Agatha Christie).
Si la sonrisa es un saludo universal cuya finalidad es la de agradar, la de su ausencia es atemorizar o generar distancias y si no, piense en los policías y en su frío saludo cuando le piden la documentación. De pequeños, la sonrisa de nuestros padres nos va dando seguridad en lo que hacemos. De adultos cuando nos equivocamos o nos avergonzamos socialmente porque hemos dicho algo incorrecto en plena exposición en público, solemos sonreír para rebajar el impacto de nuestro error. Y el hecho de que nos devuelvan la sonrisa, es un refuerzo positivo que necesitamos, en especial cuando alguien tiene poder sobre nosotros. Una forma de elevar abismos entre los empleados consiste, entre otras técnicas, en no sonreírles al verlos o al solicitarles alguna tarea. Si desea generar miedo entre su gente, ya conoce la primera regla: No sonría. Por cierto, ¿su jefe/a sonríe o su cara se parece más a la de los porteros de discoteca?

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