No dejes que nadie te diga que no puedes

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Estoy en Washington y he aprendido algo a fuego: no permitas que nadie te diga que no puedes. Vine hace unos meses a abrir Be-Up USA. Me parecía una oportunidad maravillosa: podría explorar mercado, aprender cosas nuevas y conocer personas que me enseñarían otros enfoques. Pero había un “pequeño detalle”: estaba embarazada. Cuando lo fui comentando, escuché todo tipo de comentarios pesimistas: “Be-Up se va a resentir”, “si fuera tan fácil, todo el mundo lo haría”, “seguro que es ilegal tener un hijo en USA”, “necesitas que tu hijo nazca en un entorno conocido” y un sinfín de cosas que tenían poca base científica y mucha cantidad de miedo. Pero era mi sueño. Lo deseaba y todos esos comentarios, desde la mejor de las intenciones, a veces me contagiaban.

Llevo mucho tiempo trabajando en el miedo, lo que me permite reconocerlo incluso en mí misma, por eso apliqué dos técnicas prácticas: la primera, aterrizar a la realidad lo que me decían y la segunda, poniéndome en la peor de las situaciones y valorar el riesgo de lo que supondría.

El miedo es una emoción muy poderosa como no lo neutralices. Te cuento cómo lo hice con la primera técnica. Tomé cada uno de los comentarios poco halagüeños y mis propios temores para aterrizarlos.

– “Si te vas aunque sean unos meses, perderás clientes”: Falso. Todos nuestros clientes lo han entendido perfectamente e incluso, me animaron a hacerlo.

– “Si te ven embarazada no te van a dar el visado”: Falso. Tuve que echarle horas de trabajo pero lo conseguí. Este punto fue clave para los siguientes.

– “Si te ven embarazada en la aduana, no te van a dejar pasar”: Falso. No es ilegal.

– “Si estás embarazada no se puede conseguir un seguro médico americano”: Falso. La ley Obama Care obliga a las compañías a aceptar sin condiciones preexistentes. Ahora, no es fácil. Necesitas el número de la seguridad social estadounidense, que no lo consigues con un visado de turista. Esto es lo más complicado.

– “Te vas a sentir muy sola”: Falso. En todas partes del mundo se hacen amigos. Es cierto que no es el calor de las personas que conoces desde hace años, pero yo siempre he encontrado apoyo y compañía, como el que me he encontrado con la colonia española, colombiana… e, incluso, americanos. Además, la tecnología y las redes sociales ofrecen una cercanía que antes no existía.

Segunda técnica para reducir el miedo: ponerse en la peor de las situaciones. ¿Y qué sería lo peor que me podría ocurrir? ¿Que me tuviera que dar la vuelta en la aduana, que estuviera colgada del móvil hablando con amigos consecuencia de mi soledad como madre primeriza o que la inversión de estar aquí no fuera exitosa para Be-Up y tuviéramos que plegar velas? ¿Asumía todos esos riesgos? Sí, pues entonces: adelante.

Por eso, mi conclusión en mis propias carnes: si tienes un sueño, lucha por él, sea cuál sea. No permitas que nadie te lo traicione, por mucho que te quiera o te desee lo mejor. La vida pasa. Todo pasa y la experiencia que hayamos ido acumulando es lo único que nos enriquece por dentro. Siempre hay personas maravillosas en cualquier parte del mundo, que te tienden la mano. Solo hay que confiar en ello, en ti y en tus posibilidades de recuperarte hasta de situaciones difíciles.

Y una última escena que lo resume maravillosamente en la película “En busca de la felicidad”:

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Fuente de la imagen: Pixabay.