El reinado de los algoritmos en tu vida (aunque no lo sepas)
- Smart App's
- 3 dic 2018
- 3 Min. de lectura
Piensan por nosotros y nos hacen la vida más fácil, pero también más irreal y filtrada.
Si haces una búsqueda en Google y le pides a un amigo que haga lo mismo, tendréis resultados completamente distintos. ¿El motivo? El triunfo de los algoritmos en tu vida. Google lanzó en 2009 la nueva personalización en los buscadores: 57 indicadores que estiman cómo eres y qué te gusta y con todo ello, te arroja la información más acorde a tus gustos. Tiene ventajas, no lo discutimos, nos ayudan a seleccionar información en el maremagno en el que nos encontramos. Pero los algoritmos también presentan muchos inconvenientes que afectan a nuestro día a día aunque no nos demos ni cuenta, según Eli Pariser en su libro “El efecto burbuja”. Google no es el único, ni mucho menos. Yahoo, Facebook o YouTube te van a mostrar los anuncios que más encajan a tu perfil. En el caso de Netflix, por ejemplo, el 60% de las propuestas que te sugieren son en base a conjeturas personalizadas acerca de tus gustos. Así pues,
los algoritmos piensan por nosotros y nos hacen la vida más fácil, pero también más irreal y filtrada.
Esto es lo que denomina Pariser la “burbuja de filtros”, que altera nuestra manera de encontrar ideas e información. Así, se comprobó en las últimas elecciones estadounidenses y las famosas
fake news
o noticias falsas. Mientras que jóvenes de Macedonía llegaban a facturar 10.000 dólares por cada noticia inventada, los algoritmos las ponían en la mesa de los potenciales votantes a Trump gracias a todos los cálculos que habían hecho día tras día. Y, cuidado, recordemos que nadie es insensible a este tipo de información. Aunque el 60% de los españoles creamos que podemos distinguir entre la verdad y lo inventado, se ha comprobado que el 86% nos equivocamos, como se desprende de un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid y Simple Lógica. Así pues,
accedemos a una información permanentemente filtrada y sesgada y tomamos decisiones políticas, sociales o emocionales en base a ello.
Y por si todo lo anterior fuera poco, además, creamos colmenas de pensamiento en grupos de
o de amigos, en los que repetimos la misma matraca una y otra vez, confirmando que tenemos razón. Ante esto, ¿qué podemos hacer? Lo primero de todo,
rodéate de
raros
(gente diferente a ti
). Busca gente diversa, que te haga cuestionarte constantemente lo que piensas. Si tu entorno y los queridos algoritmos te dan la razón, tienes poco margen de maniobra para ver el mundo desde otros ojos. Sigue a personas con criterios diferentes a ti en las redes sociales, acércate a gente que sea muy distinta y, simplemente, escucha. Segundo,
apóyate en fuentes fiables
. Las noticias sensacionalistas tienen más posibilidades de correr como la pólvora por las redes sociales. Marc Amorós García recoge en su libro
fake news
un vaticinio de la consultora Gartner: en apenas cuatro años la mitad de las noticias que leamos serán inventadas. Así pues, para prepararnos para una emocionante escalada de información ruidosa necesitamos apoyarnos en fuentes serias y rigurosas. Y tercero, conviértete en un
buscador de arrugas
, como propone Jesús Alcobaen una de sus conferencias. Los algoritmos y el pensamiento colmena tienden a forzarnos a un pensamiento único. Tu objetivo es salirte de ahí. Al igual que el Photoshop crea rostros perfectos, sin imperfecciones o arrugas y alejados de la realidad, necesitas buscar lo diferente y disfrutar de ello. Solo así conseguirás entrenar esa mirada distinta y más amplia.

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