Archivo de la etiqueta: Índice de rotación

11
nov

Paradojas en la Generación Y

Tenemos menos hijos que antes, de eso no hay duda. El descenso de la tasa de natalidad afecta a las compañías cuando van a captar a jóvenes. Los nacidos entre 1980 y 1986 pueden escoger más que antes. Son los denominados Generación Y. La mayor parte de ellos viven en casa de sus padres (se calcula que hasta un 80 por ciento), son más individualistas que generaciones anteriores, han convivido con las nuevas tecnologías casi “desde la cuna” y parecen que son los que más inquietudes expresan en ser empresarios, al menos en España.

Pero lo más preocupante de cara a la empresa es que son los que muestran un menor sentimiento de lealtad hacia la empresa. Los índices de rotación de jóvenes preparados y codiciados por el mercado son altísimos, tanto que en algunas empresas estadounidenses prefieren contratar personas de mayor edad para ciertos puestos habitualmente reservados a los jóvenes porque saben que, al menos, éstos tienen menos intenciones de abandonar la compañía (o menos posibilidades). Otra solución que se plantean las empresas es contratar inmigrantes muy cualificados a través políticas como la “visa azul” de la Unión Europea y que competirán por los puestos de la Generación Y. Mientras que el porcentaje de trabajadores extranjeros altamente cualificados en la UE es de 1,72 por ciento, Australia alcanza el 9,9 por ciento; Canadá, el 7,3 por ciento y Estados Unidos, el 3,2 por ciento.

Pero al mismo tiempo vivimos una paradoja en el mercado laboral. Mientras que las empresas se quejan de la falta de talento y muchos jóvenes de la Generación Y se permiten el lujo de rechazar trabajos, existen profesionales preparados (normalmente con estudios universitarios o inmigrantes cualificados) que se lamentan de la ausencia de oportunidades o de los escasos sueldos. Parece que la retribución en determinadas áreas tiene un techo salarial: Los mil euros, lo que ha dado pie a la denominación “mileuristas”. En España un 40 por ciento de las personas no pueden permitirse ciertos gastos como ir de vacaciones ni una semana, según el Instituto Nacional de Estadística y seis de cada diez jóvenes son trabajadores temporales. En definitiva, el mercado laboral es complejo pero aquella empresa que sepa aprovechar sus oportunidades tendrá una clara ventaja competitiva.

Más información

Popularity: 34% [?]

31
ago

Crear valor al profesional

En plena Guajira colombiana está la mina de Cerrejón, la más grande del mundo de carbón a cielo abierto y en donde he estado impartiendo un seminario de Gestión del Talento estos días. Ahí trabajan 10.000 personas. Cerca de la mina se encuentra el campamento, una ciudad tranquila y protegida, en donde viven los trabajadores más cualificados con sus familias. Son un total de 2.000, de entre ellos, una tercera parte niños o adolescentes. Las casas no son propiedad de los trabajadores, sino de la empresa que se las cede durante el tiempo que ahí trabajan. El origen de la mina se remonta a 1976 cuando ExxonMobil firma el contrato de Asociación del Carbón y construye un campamento “estilo norteamericano”, con el fin de que sus directivos cuando tuvieran que ir a Colombia se sintieran como en casa. Y lo consiguieron. Las reglas se respetan a la perfección. Nadie conduce más de lo indicado en los carteles, no hay suciedad por las calles, ni ruidos. Todo funciona adecuadamente.
Cuentan, además, con una de las mejores escuelas de Latinoamérica reconocida en Estados Unidos, un centro cultura y de ocio, un supermercado, un hotel… Hay de todo (o casi de todo) lo que las personas necesitan pero sólo un establecimiento de cada tipo. No se busca la competencia, sino satisfacer necesidades. Es gran ejemplo de la “ciudad perfecta” o como algunos trabajadores denominan, una “ciudad Malboro”, que contrasta enormemente con la realidad colombiana y de casi cualquier otro país del mundo sudamericano.
Trabajar en la mina de Cerrejón es un seguro de un tipo de vida tranquila y muy protegida. Si se le une, además, un importante esfuerzo formativo y unos salarios competitivos, no es de extrañar que el índice de rotación de las profesionales mayores de treinta años sea casi nulo a pesar de ser demandados por otras empresas del país. El problema está, lógicamente, en aquellos que necesitan el contacto con otras realidades y que consideren que Cerrejón es una ciudad “demasiado perfecta”. En otras palabras, el mejor ingeniero de minas que no desee vivir en el campamento, por muy bueno que sea y por mucho que se le motive, difícilmente se comprometerá con la empresa, al menos a medio y largo plazo. Por ello, es importante conocer cuál es la proposición de valor que se hace al profesional, es decir: qué le pedimos y qué vamos a ofrecerle el términos de salario, tipo de vida, desarrollo… Una vez más, el talento no es universal ni en Cerrejón ni en ninguna otra empresa del mundo.

Popularity: 31% [?]