Posts Tagged ‘claves’

23
Nov

Cinco claves para afrontar el miedo

Posted by Pilar

cadenaEste fin de semana Ángela Mendez y Montse Mateos han publicado un magnífico artículo sobre el impacto del miedo en la empresa. A continuación amplío los cinco puntos que pueden ayudarte a enfrentarte a tu propio miedo:

1. Acepta que el miedo existe, que es algo real y normal que, de una u otra forma, afecta a todas las personas. Es una emoción de la que habitualmente no se habla, porque se ha considerado como debilidad cuando precisamente, no tenerlo sería lo realmente peligroso. El miedo forma parte de nuestro cerebro y ha sido la emoción que más nos ha ayudado a llegar hasta aquí como especie. Tiene muchos sinónimos y aparece de múltiples formas como estrés, angustia, ansiedad o temor que te comprime el estómago ante una presentación en público. Así pues, si sientes miedo, enhorabuena, ¡estás vivo! Por ello, evita sufrir por algo que forma parte del cerebro de cualquier mamífero.

2. Rebajar su impacto relativizando su importancia y la manera en la que incide en nuestras vidas. Mirarlo a los ojos y definir un plan de acción. ¿Cuántos de nuestros miedos se llegan a producir en nuestras vidas? Una vez leí un estudio realizado en Estados Unidos que decía que menos del 5 por cierto¿ Independientemente de la cifra, si cualquiera mira hacia atrás y revisa con perspectiva cuáles eran sus temores en la infancia y en la adolescencia, verá que no eran para tanto. Pero así somos¿ El miedo es útil pero desgraciadamente solemos amplificar su impacto en nuestras vidas. Por ello, una técnica muy útil es ponerse en la peor de las situaciones y desde ahí, construir un plan de acción. Una vez me contó un directivo que al principio de su carrera tenía miedo a perder el trabajo, arruinarse y acabar siendo un mendigo. Tomó una decisión valiente: Fue a conversar con mendigos y se dio cuenta de la dureza de la vida, pero también de que ellos habían sido capaces de acostumbrarse a ello y de encontrar espacios de amistad o de ¿pequeñas alegrías¿. Aquella experiencia le dio fuerzas para quitarle la sábana al fantasma de su miedo.

3. Asumir que todos tenemos la suficiente fuerza para enfrentarnos a los temores que nos acechan. No dejar que nos paralice La resiliencia se denomina a la fuerza que nos hace salir de situaciones difíciles. Creo que casi nadie es consciente de lo resiliente que es capaz de ser. Ahora es un buen momento para recordar historia. Nos enfrentamos a una crisis económica profunda, pero ¿simplemente¿ es eso: Una crisis económica. La historia de la humanidad está plagada de situaciones infinitamente más difíciles, como guerras o epidemias. Por ello, toma perspectiva y confia en la capacidad innata e instinto de supervivencia que llevas dentro para afrontar las dificultades.

4. Pedir ayuda. Acudir a amigos, familiares, compañeros o especialistas y explicarles qué nos sucede. El reto no consiste en atravesar solos esta situación.  Si estás mal, cuéntalo, no te lo guardes¿ hasta en situaciones complicadas. Como me dijo una vez Iñaki Gómez, que se lo había escuchado a un amigo: ¿Las lágrimas no lloradas vagan por el cuerpo¿. Y es una forma metafórica de expresar que el silencio y el aislamiento nos debilitan y nos hacen sentir más miedo. Por ello, apóyate en amigos y en personas de confianza. Habla abiertamente de lo que te angustia, de cómo te sientes y huye de la necesidad de magnificarlo. Hay personas que parecen que disfrutan de ¿meter miedo¿ a todo el mundo. Si estás con alguien así, cuidado. Intenta ver las oportunidades y alternativas positivas que también existen.

5. Hay que mirar al futuro y buscar nuevas ilusiones y retos. Al final, la mejor manera de salir del miedo es apoyarse en la otra cara de la moneda: La ilusión, los sueños, los nuevos proyectos¿ El pasado nunca regresa, pero el futuro está por crear y enamorar. Busca el disfrute a lo nuevo que estás viviendo, aprende a reírte de lo que te ha pasado, y comienza a verte en un nuevo proyecto profesional o personal. No se hace de la noche al día, pero poco a poco, confiando en uno mismo y apoyándote en amigos o en referentes, puedes encontrar esos nuevos espacios. Y como diría Nelson Mandela: “No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo”.

De todos los temas anteriores se hablará en el primer congreso de NoMiedo, organizado por la ONG Consultores Sin Fronteras y que se celebrará el día 28 de noviembre en Barcelona.

Popularity: 15% [?]

Comparte y Disfruta:

  • RSS
  • Twitter
  • Facebook
  • LinkedIn
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Wikio
  • Netvibes
  • Digg
  • Live
  • Bitacoras.com
  • BarraPunto
  • email
  • PDF
  • Print
18
Jul

Cómo dar feedback

Posted by Pilar

Dar feedback es un arte, como también lo es recibirlo. Pero quien da feedback, te hace un regalo. He observado que las personas en general somos especialmente diplómaticas y no siempre decimos la verdad. Quien se atreve a hacerlo, es valiente y hay que agradecérselo. Como veíamos con los mapas mentales, un feedback es una opinión y así hay que interpretarlo. Y muchas veces cuesta aceptarlo porque entran en juego nuestros propios miedos, inseguridades y, por qué no, a veces la soberbia.

El principal objetivos del feedback (o retroalimentación o como alguno ha rebautizado como feedforward) es ayudar a la persona a que mejore. Es decir, no es para machacarle ni hacerle daño. Tiene una vocación de ayuda y si esa no está, mejor no darlo. Por supuesto, hay que saber hacerlo, porque normalmente es una de las tareas que peor gestionamos en las empresas y en nuestra vida privada.

A continuación recojo algunas pistas para hacerlo, que dan muy buenos resultados:

Ser específico:
No: “No te has expresado claramente” o “Has hecho un trabajo excelente” (no ayuda)
Sí: Me ha gustado tu intervención porque has dado en la clave.

  • Ser descriptivo, no evaluativo.
    No: “Está bien o está mal”. “Es incorrecto utilizar esta argumentación”. “Estabas muy nervioso”
    Sí: “Tuve problemas para entender tu postura en la reunión”
  • Describir algo sobre lo que la persona pueda actuar.
    Si la persona no puede actuar sobre su voz, mejor no decírselo.
    Sí: “Quizá deberías respirar más profundamente antes de empezar tu exposición para rebajar los nervios”.
  • Escoger uno o dos temas en los que la persona pueda concentrarse.
    Evitar las interferencias relacionadas con los motivos, intenciones o sensaciones (a veces parece que vamos con una bola de cristal imaginando lo que piensa el otro)
    No: “No pareces muy entusiasmado con esta presentación”
    Sí: “Variando la velocidad y el volumen del discurso conseguirías un estilo más animado”

Popularity: 63% [?]

Comparte y Disfruta:

  • RSS
  • Twitter
  • Facebook
  • LinkedIn
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Wikio
  • Netvibes
  • Digg
  • Live
  • Bitacoras.com
  • BarraPunto
  • email
  • PDF
  • Print