Este fin de semana he publicado en Expansión y Empleo el siguiente artículo:
En momentos de incertidumbre se requiere estar más cerca de los clientes, aunar esfuerzos y que cualquier gramo de talento se ponga al servicio de la empresa. Y en este escenario, el compromiso es un actor protagonista.
1. El compromiso es recíproco: La palabra compromiso surgió en la Roma Clásica para expresar un acuerdo cuando existía un litigio. Las partes involucradas debían depositar una fianza que perdían en el caso de no cumplir el trato. Así pues, compromiso significa “acuerdo entre ambas partes”. Es decir, éste no se entiende si no es recíproco y bidireccional.
2. Dar lo mejor de uno mismo y no pensar en otro: El compromiso es una decisión personal que tiene dos efectos fundamentales en la empresa y en la vida privada: Dar lo mejor de uno mismo, esforzarse más de lo acordado y no pensar en cambiar de organización.
3. Da resultados: Lo demostró Corporate Executive Board. La gente altamente comprometida se esfuerza un 57% más, consigue un 20% más de resultados y es un 87% menos propensa a dejar la compañía, en relación a empleados de menores niveles de compromiso.
4. Nace de la libertad. Los índices de rotación han descendido, ¿existe más compromiso? No, sólo hay menos posibilidades de cambio y se incrementa el miedo a no llegar a fin de mes. Aunque las personas estén en la empresa, no significa que sus cabezas les acompañen. El compromiso no es deber, nace de una decisión tomada en libertad y así ha de gestionarse.
5. El ingrediente más potente, el emocional. Hace varias décadas se identificaron dos tipos de compromisos: el racional y el emocional. Investigaciones recientes han demostrado que la rotación está relacionada con el compromiso racional. Sin embargo, el deseo de aportar y de comenzar a buscar otro empleo se vincula con las emociones. Cuando uno no está a gusto, abandona el barco, mental o físicamente.
6. Se construye. No se compra ni se fabrica en un día. Requiere tiempo construirlo y, sin embargo, es muy fácil perderlo. ¿Motivo? El compromiso se apoya en la confianza y ésta es como un vaso de cristal. Una vez roto, cuesta mucho volver a recomponerlo sin dejar cicatrices.
7. Se gestiona en las distancias cortas. Los responsables de equipos tienen la llave para gestionar el compromiso. En ocasiones las personas no se van de sus empresas sino de sus jefes, en especial, en países de cultura latina donde el impacto del ambiente de trabajo es muy relevante. En las grandes firmas, los mensajes de la central no son los que generan compromiso. Este se refuerza en el día a día, en la relación con los compañeros, con el jefe o con las funciones que uno desempeña. Es, en definitiva, una cuestión de distancias cortas.
8. No es eterno. Los valores han cambiado y la inmediatez ha ganado protagonismo. La consultora McKinsey dice que la media de cambios a lo largo de una vida laboral en 1990 era de dos; en 2010 se prevén diez. El reto está en que, mientras dure la relación profesional, sea lo más comprometida posible.
9. El primer paso, la empresa. Si queremos que los empleados se comprometan, tienen que empezar a hacerlo los directivos. No se puede pedir un comportamiento si no se está llevando a cabo por quien representa el poder formal de la empresa.
10. Y sin olvidar la coherencia. La frase de “nuestro principal activo son las personas” se da de bruces con políticas que suceden en muchos equipos. Sin coherencia, ni hay confianza ni compromiso. Como diría Molière, “todos los hombres se parecen por sus palabras; sólo las obras evidencian que no son iguales”. En este caso, son las obras, que no las buenas voluntades, las que ayudan a construir compromiso.
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Junio 9th, 2008 at 10:44 pm
[...] compromiso, la lucha diaria con uno mismo Junio 9, 2008 Pilar Jericó en este apunte explica como conseguir el compromiso dentro de una empresa, es un decálogo, muy [...]
Junio 10th, 2008 at 4:10 pm
La palabra compromiso y su significado han perdido la fuerza que antaño poseían. Desde la prostitución política de la palabra, escuchada hasta el cansancio en las campañas electorales, hasta la formalidad de los muchos matrimonios (un “compromiso” con la sociedad civil [y para algunos con Dios]) que luego terminan en ruptura. Vemos como poco a poco hemos dejado de creer en su definición… Espero que las reflexiones como las expuestas en este post y la tenue conciencia que aún queda (por allí), puedan mantener por algún tiempo más la credibilidad de las personas que se comprometen a algo, pero de verdad…
Junio 11th, 2008 at 9:24 am
Muy bueno Pilar, claro y concreto. Compromiso, Libertad, Resultados, Lo Mejor de Uno Mismo, y para mí lo más, las Emociones. Sin amor a lo que estás haciendo, sin cariño al proyecto, sin alegria en el día a día, es imposible.
Gracias por haber entrado en mi blog, siempre serás bienvenida.
Junio 11th, 2008 at 7:00 pm
Gracias por vuestros comentarios. Efectivamente a veces conseguimos viciar el contenido de las palabras utilizándolas inadecuadamente y posiblemente el compromiso sea una de ellas, sobre todo cuando en la empresa se dice que hay que comprometerse y quien tiene el poder no lo hace…
Y Pau, ¿qué sería una vida sin emociones? ¿Y un compromiso sólo racional? Demasiado vacío. Me alegra leerte y seguir en contacto.
Un abrazo
Junio 12th, 2008 at 10:06 am
Hola Pilar.
Deseo usar el formulario de contacto pero no hay manera, relleno y relleno y me da error o que te estoy haciendo spam….:(
Otra forma de contactar?
gracias, saludos y felicidades
Junio 13th, 2008 at 1:18 pm
Hola Carolina, puedes contactar enviándome un mail a info.pilarjerico.com (cambiando el primer punto por una “@”).
Un abrazo.
Junio 28th, 2008 at 12:00 pm
[...] puedo conseguir este nivel de compromiso con mi equipo? Está claro que sólo cuando el equipo quiere el éxito del proyecto se llegan a [...]
Julio 15th, 2008 at 3:29 pm
[...] la crisis buen animo y compromiso. Un ejemplo de lo que se puede hacer trabajando y disfrutando es el software libre, es hora de [...]